El SEO de tu sitio ¿Aún se puede controlar?

Últimamente no me ha quedado más que preguntarme seriamente si es o no posible controlar el SEO de nuestros sitios, para obtener una buena posición en los resultados de las búsquedas realizadas por los usuarios en Google. Y es que el indexador ha modificado de tal modo los parámetros y variables de su algoritmo, que cada día se hace menos predecible el comportamiento que tendrán nuestros sitios frente a la lectura que de ellos hace el robot Google.

No deja de ser preocupante que, frente a diversos cambios Onpage realizados a un sitio, el buscador actúe de forma completamente contraria a lo esperado. Se aplican técnicas SEO conocidas y aceptadas, como el uso de frases clave para indicar de qué se trata una página específica y, en lugar de mejorar las posiciones, las empeora o en el mejor de los casos no causa ningún efecto. Lo mismo pasa al utilizar las Herramientas para Webmasters que el propio Google proporciona: a veces surte algún efecto (positivo o negativo) y otras simplemente es como si no hubieses hecho nada.

Y es que el algoritmo de Google es un verdadero Frankestein que ha ido creciendo con el correr de los años, de forma que cada vez es más difícil de interpretar por la mente de un simple ser humano como tú y como yo. A veces creémos saber mucho acerca del tema o que le hemos tomado la mano a alguno de sus aspectos gracias a uno que otro resultado positivo que conseguimos, sin embargo otras nos sentimos como unos completos idiotas al darnos cuenta que hemos malgastado tiempo nuestro y de nuestros clientes, pensando que luego de dos o tres semanas veríamos reflejados de forma positiva los resultados de nuestras acciones, y en la realidad ha pasado nada.

Entonces ¿el SEO sirve o no?

Por supuesto que sí sirve. Todo lo dicho arriba podría haceros deducir que no, pero la verdad es que a pesar de que muchas veces no conseguimos los resultados con la exactitud y rapidez que requerimos, a la larga el comportamiento del buscador es previsible pues lo que quiere Google es reflejar en los resultados de búsqueda datos lo más cercanos a la realidad, y es por tanto con ese factor con el que hay que jugar.

Como siempre, el contenido, su calidad y originalidad, es el rey en lo que a Google se refiere, y esto es simplemente porque también lo es para los usuarios. El buscador intenta pensar como sus usuarios y hará lo que esté a su alcance para mostrar en los resultados lo que las personas quieren encontrar, sin errores, sin trampas.

Por este motivo es que el uso de las palabras clave en las meta tags (por ejemplo) han sido desahuciadas por el algoritmo, pues eran utilizadas para engañar al buscador. El exceso de palabras clave dentro de los textos del contenido también es penalizado hoy en día y, muchas veces, las páginas son sometidas a revisión manual para comprobar el motivo por el que ciertas palabras se repiten, con la finalidad de detectar aquellas páginas que las usan para intentar hacer trampa y posicionarse con malas prácticas.

Las prácticas SEO que se utilizan regularmente son las de sombrero blanco. Es decir, las que se aplican tomando en consideración las recomendaciones que el propio Google hace al respecto y que se refieren principalmente a la calidad de los contenidos y de la arquitectura del sitio Web (contenidos, seguridad, diseño, velocidad, estabilidad).

Hace un par de meses tomé un sitio Web que ya tenía un buen posicionamiento, en el segundo o tercer lugar en las búsquedas con sus palabras clave. Lo primero fue instalarle el certificado seguro, lo que ante mi asombro,  disparó el sitio a la tercera o cuarta página de los resultados. Y claro, en la práctica se trató de un cambio de URL frente ala forma de pensar que tiene el buscador. Hubo que esperar un par de semanas para que comenzara a escalar nuevamente, tiempo que aproveché para mejorar otros aspectos que finalmente dieron muy pocos resultados. Hoy el sitio se muestra en la primera página nuevamente y además con la viñeta de reseña a la derecha de los resultados.

Lo hecho para conseguirlo:

  • Registro y manejo apropiado de la información que se le proporciona a Google My Business
  • Readecuación del contenido y distribución dentro de la página
  • Reconstrucción de la versión móvil (responsive design)
  • Revisión de las etiquetas <title> y <description> en cada página del sitio
  • Uso de URL’s SEO friends
  • Cantidad de palabras en los contenidos y relación con las palabras clave (nunca más del 2%)
  • Verificación de dirección física (envío de postal Google)
  • Instalación y uso (configuración) adecuados de SSL
  • Mejoramiento de imágenes y uso apropiado de etiquetas <alt>

No todo es tan fácil como podría parecer. Los resultados obtenidos no son aún los esperados, y es que ahora hay un factor que no es fácil controlar: la ubicación física del negocio. Al registrar la empresa en Google My Business se debe proporcionar (entre otros datos) la dirección física del negocio y debe ser la real pues se verificará antes de “gozar” de sus beneficios. Una vez que recibes por correo la tarjeta con el código de verificación, comienza el juego. Estar verificado te permite aparecer mucho mejor posicionado en Google, así como también mostrarte en Google Maps, lo que representa beneficios claros para el aumento de clientes.

Sin embargo también supone algunos problemas, con el que nos hemos topado en varias oportunidades y que hasta ahora ha significado estar de cabeza trabajando en la estrategia comercial de muchos negocios de nuestros clientes en lo que se refiere a la presencia en la Red. Ya lo he dicho, esto ayuda al posicionamiento indudablemente, pero no para todos los usuarios que realizan búsquedas. En el caso que he expuesto, se trata de una empresa que reparte desayunos a domicilio en la ciudad de Santiago. Al realizar la búsqueda desde una ubicación neutra (utilizando herramientas apropiadas para eso), el sitio aparece en la página 3 de los resultados. Sin embargo al hacerlo desde mi oficina, se muestra al final de primera página. Luego voy a las oficinas del cliente, y se muestra en la segunda posición de los resultados.

Con ese resultado podría callarme y hacer creer al cliente que todos los usuarios ven su sitio en la segunda posición de los resultados y lo dejaría feliz, pero la realidad es que los resultados varían ahora también de acuerdo a la ubicación geográfica del negocio y esta se establece principalmente gracias a la dirección que le hemos proporcionado a Google My Business. No es un tema liviano de tratar, si no informamos la dirección real, podría ser que Google tome igualmente la de la IP de quien más entra al sitio o tome la dirección informada en el propio sitio Web intentando ubicar de esa forma la dirección real. Google sabe arreglárselas, y el resultado es que finalmente hoy nuestra ubicación sí influye, pues los usuarios verán primero los resultados de aquellas empresas o negocios que se encuentran más cercanos a la posición en que ellos se encuentran al momento de realizar la búsqueda.

Y esto no se refiere únicamente al país, o a la ciudad. También a la cantidad de kilómetros que me separan del primer resultado, el segundo, etc.

Todo esto supone ventajas y desventajas. Los problemas de posicionamiento se presentan sobre todo para los negocios que tienen un alcance geográfico amplio al atender clientes de la ciudad completa, el país, o incluso para todo el mundo.

Por de pronto, hay que continuar trabajando con las reglas del juego que se nos imponen. Después de todo son las mismas para todos y, a menos que hagas campañas con Adwords, nadie podrá aventajarte en el SEO si trabajas con todas las herramientas disponibles hoy.

¿Te has encontrado con estos problemas? ¿De qué forma has logrado sortearlos? Comparte tu experiencia, puede servirnos a todos. Y si puedo ayudarte en algo, sin duda te responderé en los comentarios.

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Sebastián Cristi A.
Desde 1997 dedicado a las redes, el aprendizaje y los negocios en Internet. Me autodenomino un obrero digital, trabajando, leyendo, escarbando y aprendiendo cada día... Amante cercano de la música, teclados, guitarra y -contra toda mi familia- de las motos.

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