¿Cuánto afectan los bloqueadores de publicidad?

Todos quienes vivimos de nuestros blogs o sitios de contenidos, tenemos la esperanza que alguna vez nuestros lectores harán un clic sobre alguna publicidad que les interese. No todo puede ser tan malo ¿verdad?

Sin embargo desde hace unos años venimos lidiando con los bloqueadores de publicidad, sistemas creados para que cuando el internauta visite un sitio, no se le muestren los banners publicitarios que ahí podría haber. Esto obviamente es el resultado de las malas prácticas de muchos bloggers y webmasters que han tapizado sus sitios con publicidad indeseada, tanto así que muchas veces realmente se dificulta leer los contenidos por los que hemos aterrizado en su página. No existe, efectivamente, algo más molesto que esos banners que tapan toda la página 15 segundos después de haber entrado en ella, o un banner tras cerrar el anterior, o esos desagradables enlaces a banners publicitarios en ventanas emergentes, que se activan con sólo pasar el puntero del mouse sobre ellos. Es molesto e invasivo y hace muy desagradable la experiencia de permanecer dentro de ese tipo de páginas.

Pagan justos por pecadores, los bloqueadores de publicidad bloquean todo, en todos los sitios en los que detectan la presencia de publicidad. Principalmente actúan por medio de una base de datos que contiene las direcciones IP, dominios y nombres de campañas de donde provienen los banners, así pueden bloquear todo lo relacionado con esos anuncios. Esta tarea también la realizan algunos usuarios directamente en su “etc/hosts” (en el caso de Windows), obteniendo los datos del dominio de listas que circulan por Internet.

La práctica del bloqueo, más conocida como “adblocking”, está ganado adeptos. Muchos porque están hartos de sitios como los descritos arriba, muchos porque bloquear los anuncios “está de moda”. El problema es que cuando se bloquea todo, comienza a morir el principio universal de la gratuidad de la información en Internet. Y es que si yo no obtengo beneficios por los contenidos que voy creando, comienzo a perder el interés para crear nuevos contenidos. Y no sólo está este problema de los publicadores, también el que comienza a afectar a los anunciadores que son finalmente quienes sostienen la Internet funcionando tal como la conocemos.

Cuando el anunciador ve que su inversión publicitaria no rinde frutos, pronto dejará de pagar por dicha publicidad y así poco a poco comienza a desfinanciarse el sistema completo. El problema es que los usuarios tampoco pretenden pagar por los contenidos que consumen… Entonces ¿quién paga? Porque en todo orden de cosas siempre alguien paga. Y si no existe quien lo haga, finalmente el servicio se degrada a tal nivel que se hace inútil, hasta finalmente desaparecer.

Por ahora aun existen usuarios conscientes que comprenden la utilidad de la publicidad y saben qué tipo de sitios bloquear y dejar de visitar, y cuáles merecen su atención. La idea es no permitir que los buenos sitios desaparezcan con el tiempo, sino que mejoren. Todo depende del comportamiento Online del propio usuario, quien es finalmente el que le da vida a la Internet.

Y tú ¿Has utilizado adblockers? ¿Lo sigues haciendo?

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Sebastián Cristi A.
Desde 1997 dedicado a las redes, el aprendizaje y los negocios en Internet. Me autodenomino un obrero digital, trabajando, leyendo, escarbando y aprendiendo cada día... Amante cercano de la música, teclados, guitarra y -contra toda mi familia- de las motos.

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